lunes, 26 de julio de 2010

Alcé mi mano, pero no fue suficiente, así que me puse de puntillas.. Tampoco fue suficiente, me subí en una silla, pero era inútil. Cogí la escalera de mi padre, reposé los dos pies en el último escalón, pero aún así no fue suficiente. Entonces, fue cuando me di cuenta, de que no podía tocar el cielo.



1 comentario:

  1. ¡hey!
    iré haciendo entradas diariamente si es que no me olvido como siempre he hecho. Espero que este me dure u.u' un besito :3

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